El cuerpo humano es tan perfecto que su propósito principal será intentar mantener las funciones vitales de la manera más adecuada y sin “gastar de más”. Esta es la razón por la cual su método de energía principal es el azúcar (glucosa), ya que, una vez que el azúcar entra a la sangre, tiene la capacidad de generar energía (ATP) de manera casi inmediata. Como forma de asegurarse tener energía suficiente, el cuerpo guarda parte del azúcar consumida, tanto en los músculos como